Si solo ves la corrupción en los partidos de los demás y no en el tuyo, y además lo justificas diciendo que no es lo mismo.
Si estás deseando que las cifras del paro del próximo mes, y de los siguientes, sean no buenas.
Si estás rotundamente en contra de toda interrupción del embarazo.
Si no te parece bien evitar el sufrimiento en la muerte, aunque acorte la vida.
Si eres católico “por si acaso”.
Si dices que eres apolítico.
Por supuesto, si perteneces civilmente a alguna organización religiosa.
Si tu niño es el más listo.
Si quieres la cadena perpetua, añadiendo lo de “revisable” forzadamente.
Si crees que hay que reformar la Ley cada vez que hay un crimen.
Si te casas por la Iglesia para que no se enfade la familia de la novia y porque es más bonito.
Si tu hijo hace la Primera Comunión por el qué dirán.
Si crees que hay demasiados inmigrantes, y no te parecen demasiados cuando vas a Nueva York, Londres o París.
Si te da un cierta indignación que los homosexuales intenten ser felices, organizando sus vidas como quieran, casándose si lo desean.
Si dices tres veces seguidas qué barbaridad o no sé adónde vamos a llegar.
Si te parece mal todo, absolutamente todo, lo que haga el Gobierno.
Si crees que los sindicatos no hacen más que hacer desorden.
Si te parece que los condenados salen demasiado pronto.
Si eres partidario de la separación de sexos en los colegios.
Si sospechas de todo.
Artículo escrito por el español Arturo González, para el público español.
Suprimi 5 líneas muy europeas, pero se adapta bien, no?
jueves, 31 de marzo de 2011
miércoles, 30 de marzo de 2011
Así será el congreso.
El sondeo nacional más reciente rural urbano de CPI, realizado por encargo de RPP, muestra a los candidatos con más opciones de llegar al Congreso por Lima.

Fuerza 2011 obtendría ocho curules en Lima, seguido de la Alianza por el Gran Cambio (7), Perú Posible (6), Gana Perú (6), Solidaridad Nacional (6) y APRA (3).
Por Fuerza 2011, Kenji Fujimori (39.9%) lidera las preferencias, seguido de Luisa María Cuculiza (19.2%) y de Martha Hildebrant (11.9%).
En Alianza por el Gran Cambio, el candidato con mayor respaldo es Humberto Lay (40.7%), seguido por Alberto Beingolea (14.2%) y Lourdes Alcorta (13.1%).
Dentro de Perú Posible, Carlos Bruce lidera las preferencias con 38.4%, seguido por Cecilia Tait (13.6%) y Juan Sheput (9.8%), siendo los candidatos con mayor opción de alcanzar una curul.
En tanto, en Gana Perú el favorito a alcanzar una curul es Javier Diez Canseco (23.2%), Daniel Abugattás (18.1%) y Jaime Delgado (13.3%).
En Solidaridad Nacional, José Luna Gálvez es el candidato con mayor respaldo (13.2%), junto a Renzo Reggiardo (8.0%) y Juan Flores Chipoco (7.6%).
Por el APRA, Luciana León lidera las preferencias (29.8%) seguido por Mercedes Cabanillas (29.3%) y Jorge del Castillo (18.4%)
Se precisa que Cambio Radical, Fuerza Social, el Partido Fonavista del Perú, entre otros, no obtendría representantes en el Congreso, ya que no alcanzarían la valla electoral del 5%, según el referido sondeo.
El estudio en mención se realizó entre el 21 y el 25 de marzo del 2011, en los 35 distritos de Lima. Se llegó a encuestar a 2365 personas.
El margen de error del sondeo es de 3.1%.

Fuerza 2011 obtendría ocho curules en Lima, seguido de la Alianza por el Gran Cambio (7), Perú Posible (6), Gana Perú (6), Solidaridad Nacional (6) y APRA (3).
Por Fuerza 2011, Kenji Fujimori (39.9%) lidera las preferencias, seguido de Luisa María Cuculiza (19.2%) y de Martha Hildebrant (11.9%).
En Alianza por el Gran Cambio, el candidato con mayor respaldo es Humberto Lay (40.7%), seguido por Alberto Beingolea (14.2%) y Lourdes Alcorta (13.1%).
Dentro de Perú Posible, Carlos Bruce lidera las preferencias con 38.4%, seguido por Cecilia Tait (13.6%) y Juan Sheput (9.8%), siendo los candidatos con mayor opción de alcanzar una curul.
En tanto, en Gana Perú el favorito a alcanzar una curul es Javier Diez Canseco (23.2%), Daniel Abugattás (18.1%) y Jaime Delgado (13.3%).
En Solidaridad Nacional, José Luna Gálvez es el candidato con mayor respaldo (13.2%), junto a Renzo Reggiardo (8.0%) y Juan Flores Chipoco (7.6%).
Por el APRA, Luciana León lidera las preferencias (29.8%) seguido por Mercedes Cabanillas (29.3%) y Jorge del Castillo (18.4%)
Se precisa que Cambio Radical, Fuerza Social, el Partido Fonavista del Perú, entre otros, no obtendría representantes en el Congreso, ya que no alcanzarían la valla electoral del 5%, según el referido sondeo.
El estudio en mención se realizó entre el 21 y el 25 de marzo del 2011, en los 35 distritos de Lima. Se llegó a encuestar a 2365 personas.
El margen de error del sondeo es de 3.1%.
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viernes, 25 de marzo de 2011
Damas de Segunda
Artículo de Patricia del Río para Perú21
No creo que el voto femenino se decida por razones muy distintas a las del masculino. Eso de que Alan García ganó en el 85 porque se supone que era guapo, no me lo creo Si las mujeres votáramos siempre por el más lindo, Fujimori jamás le hubiera ganado al plantado Vargas Llosa de los noventa y por Carlos Raffo solo votarían su mujer y sus hermanas. Así que dejemos de lado ese tonto prejuicio. Lo que sí creo que influye en nuestro voto es el concepto que tienen los candidatos de nosotras. Si aquel que busca ser presidente resulta machista, o maltratador, pues la verdad que a una se le quitan las ganas de votar por el troglodita en cuestión.
Y los asesores de campaña lo saben.
Por eso, por el Día de la Mujer, Luis Castañeda tuvo el gesto de enviarnos flores a todas las periodistas (gracias, lindo el ramo, pero seguiremos preguntando). Y por eso también en el debate del domingo sus asesores decidieron ponerle una rubia al lado para que lo engalane. La estrategia era mostrarlo más como un caballero enamoradizo y alejarlo del perfil de técnico torpe para el trato humano. Y el truco electorero estuvo a punto de funcionar: la señora reía, él lucía feliz, la foto estaba quedando regia hasta que le pusieron los micros al frente y zas la embarró. Cuando le preguntaron sobre la talentosa María Sol Corral, la definió como un amuleto. Y cuando intentó explicar el tipo de relación que supuestamente los unía, el ex alcalde la presentó como si la rubia fuera su trampa. Todo mal.
Lo de Castañeda, sin embargo, no pasaría de ser una anécdota sobre su pésima estrategia de campaña, si no reflejara una constante en la política peruana: el insólito rol que desempeñan las mujeres de los candidatos y el más ridículo aún que les toca protagonizar cuando se convierten en primeras damas (qué huachafo título, por Dios). Como si el mundo no hubiera evolucionado nada, las esposas de nuestros políticos van de adornos, repartiendo besos, cargando niños y limpiando mocos. Y a todos nos parece bien. No nos importa si son profesionales, o muy capaces en sus vidas privadas, públicamente esperamos que sean decorativas. Por eso Eliane Karp cayó tan mal. Al margen de su nada carismática personalidad, cometió el pecado de exigir un papel protagónico en el gobierno y a todo el mundo le pareció pésimo. No voy a negar que hizo méritos para ser la mujer más chinche del Perú, pero siempre he pensado que la Karp, otrora tan activa e independiente, casi enloqueció de tanto sonreír para la foto con el sastre novoandino recién diseñado para la ocasión.
A las otras primeras damas tampoco les fue mejor. A Susana Higuchi siempre la recordaremos enrejada en Palacio de Gobierno, denunciando la corrupción con ropa donada que se cocinaba en sus narices. De nada le sirvió el hecho de que ella parara la olla de su casa durante años. Al tacho sus títulos y pergaminos. Su nuevo puesto era el de un florero más del salón dorado, y como no le dio la gana de ejercer tan triste papel –que Keiko sí heredó con gran entusiasmo– la encerraron como una loca, la enrejaron y lo que sigue es una historia oscura y tortuosa que el fujimorismo nunca ha podido aclarar.
¿Y Pilar Nores? La más chancona.
Ha ejercido el modelo ideal de Primera Dama en los dos gobiernos de su marido: silenciosa, respetuosa, invisible. Tan invisible que hace más de un año no está al lado de Alan y nadie se ha dado cuenta. Lo más triste de su historia, sin embargo, es que a pesar de que sí ha hecho un trabajo eficaz por los más pobres, a nadie le importa. Su imagen de esposa abnegada de mujeradornodemandatario, que un día se paró al lado de su marido, con la mirada clavada en el suelo, mientras este le confesaba a todo el Perú que le había puesto los cachos, es lo que perdurará en la memoria de todos los peruanos.
La verdad si me preguntan qué papel deberían desempeñar las mujeres de los candidatos y de los presidentes no tengo una respuesta definida. Lo que sí me queda clarísimo es que estas pobres señoras reciben el título de Primera Dama pero están obligadas a desempeñar un papel de segunda categoría.
No creo que el voto femenino se decida por razones muy distintas a las del masculino. Eso de que Alan García ganó en el 85 porque se supone que era guapo, no me lo creo Si las mujeres votáramos siempre por el más lindo, Fujimori jamás le hubiera ganado al plantado Vargas Llosa de los noventa y por Carlos Raffo solo votarían su mujer y sus hermanas. Así que dejemos de lado ese tonto prejuicio. Lo que sí creo que influye en nuestro voto es el concepto que tienen los candidatos de nosotras. Si aquel que busca ser presidente resulta machista, o maltratador, pues la verdad que a una se le quitan las ganas de votar por el troglodita en cuestión.Y los asesores de campaña lo saben.
Lo de Castañeda, sin embargo, no pasaría de ser una anécdota sobre su pésima estrategia de campaña, si no reflejara una constante en la política peruana: el insólito rol que desempeñan las mujeres de los candidatos y el más ridículo aún que les toca protagonizar cuando se convierten en primeras damas (qué huachafo título, por Dios). Como si el mundo no hubiera evolucionado nada, las esposas de nuestros políticos van de adornos, repartiendo besos, cargando niños y limpiando mocos. Y a todos nos parece bien. No nos importa si son profesionales, o muy capaces en sus vidas privadas, públicamente esperamos que sean decorativas. Por eso Eliane Karp cayó tan mal. Al margen de su nada carismática personalidad, cometió el pecado de exigir un papel protagónico en el gobierno y a todo el mundo le pareció pésimo. No voy a negar que hizo méritos para ser la mujer más chinche del Perú, pero siempre he pensado que la Karp, otrora tan activa e independiente, casi enloqueció de tanto sonreír para la foto con el sastre novoandino recién diseñado para la ocasión.
A las otras primeras damas tampoco les fue mejor. A Susana Higuchi siempre la recordaremos enrejada en Palacio de Gobierno, denunciando la corrupción con ropa donada que se cocinaba en sus narices. De nada le sirvió el hecho de que ella parara la olla de su casa durante años. Al tacho sus títulos y pergaminos. Su nuevo puesto era el de un florero más del salón dorado, y como no le dio la gana de ejercer tan triste papel –que Keiko sí heredó con gran entusiasmo– la encerraron como una loca, la enrejaron y lo que sigue es una historia oscura y tortuosa que el fujimorismo nunca ha podido aclarar.¿Y Pilar Nores? La más chancona.
Ha ejercido el modelo ideal de Primera Dama en los dos gobiernos de su marido: silenciosa, respetuosa, invisible. Tan invisible que hace más de un año no está al lado de Alan y nadie se ha dado cuenta. Lo más triste de su historia, sin embargo, es que a pesar de que sí ha hecho un trabajo eficaz por los más pobres, a nadie le importa. Su imagen de esposa abnegada de mujeradornodemandatario, que un día se paró al lado de su marido, con la mirada clavada en el suelo, mientras este le confesaba a todo el Perú que le había puesto los cachos, es lo que perdurará en la memoria de todos los peruanos. La verdad si me preguntan qué papel deberían desempeñar las mujeres de los candidatos y de los presidentes no tengo una respuesta definida. Lo que sí me queda clarísimo es que estas pobres señoras reciben el título de Primera Dama pero están obligadas a desempeñar un papel de segunda categoría.
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martes, 22 de marzo de 2011
Humala y Keiko a 2da vuelta?
El terremoto electoral provocado por la revelación de las últimas encuestas de Datum e Ipsos Apoyo tendría una réplica de magnitudes incalculables en la que, quizá, muchos peruanos aún no hayan reparado. Cinco candidatos con iguales probabilidades de pasar a una segunda vuelta han definido un panorama confuso para algunos y aprovechable para otros allá en la sombra.
En esa faena, Pedro Pablo Kuczynski intenta devorar los votos de Alejandro Toledo, mientras Humala se alimenta de los de Castañeda, y se construye un escenario político que hace temblar a más de uno: la posibilidad de que Ollanta Humala o Keiko Fujimori sea el próximo Presidente del Perú, pese a que ambos poseen un perfil antisistema, antidemocrático y cuestionable.
El periodista y bloguero Marco Sifuentes afirma que la candidata de Fuerza 2011 tiene la suficiente confianza de llegar a la segunda vuelta porque posee un ‘voto duro’ que no la mueve del segundo puesto en los sondeos. A ello se suma el voto ‘vergonzante’ de último minuto. Este voto se refiere a aquellas personas que por vergüenza le dicen a las encuestas que van a votar por un candidato, pero una vez en el ánfora secreta marcan el símbolo del fujimorismo. En tanto, el candidato de Gana Perú, Ollanta Humala, está recibiendo progresivamente la adhesión de mucha gente que respaldaba al ex alcalde Luis Castañeda Lossio.
“Si bien la campaña ha empezado ayer y todo puede cambiar en el Perú, creo que Keiko y Humala van a llegar a segunda vuelta. Ahora, los dos son antisistema. Humala es antisistema económico y Keiko es antisistema político, antidemocrático; lo primero que va a hacer es sentarse en todas las leyes y liberar a su padre aunque diga que no”, sostuvo.
También comentó que PPK seguirá robándose los votos de Toledo, pero que tampoco el ex ministro lograría pasar a la segunda vuelta porque no posee el respaldo de los sectores socioeconómicos más bajos del país. “A PPK nadie lo conoce en el sector C ni en el D, no saben ni su apellido. No va a subir en el tiempo que falta hasta el 10de abril y nadie vota por un gringo. Lo que sí puede pasar es que le quite votos a Toledo en Lima, cada voto cuenta porque los cinco candidatos están muy parejos”, indicó el periodista.
El director de Ipsos Apoyo, Alfredo Torres, explicó que en gran parte el incremento de los votos de Ollanta Humala se debe a que no ha sido blanco de ataques y ha realizado propuesta sobre combate a la delincuencia y seguridad ciudadana. Sin embargo, aún tiene muchos anticuerpos.
“PUEDEN SER PELIGROSOS”
El artista plástico Fernando de Szyszlo, quien hasta hace unas semanas era miembro del Tribunal de Honor del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), opinó que espera que este posible escenario de segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala “no se produzca”.
“Yo espero que no se produzca esta segunda vuelta. Puede ser peligrosa, yo no les creo nada a ellos (Keiko y Ollanta). Vienen de entornos corruptos, no puede ser posible”, enfatizó. En ese sentido, hizo un pedido a la población peruana para que reflexione sobre su voto, ya que el Perú necesita un Presidente honesto y justo.
De Szyszlo se mostró a favor de las declaraciones que hace unos meses hiciera el escritor y ex candidato presidencial Mario Vargas Llosa, quien anunció que intervendría “por todos los medios legales posibles” para evitar que Keiko Fujimori, hija del ex gobernante Alberto Fujimori, llegue a la presidencia.
“Si la hija del dictador que está condenado a la cárcel por criminal y por ladrón tiene la posibilidad de ser la presidenta del Perú, voy a tratar de impedirlo por todos los medios legales posibles; creo que eso sería una verdadera catástrofe para el país”, advirtió el pasado mes de diciembre, cuando retornó al país después de recibir el Premio Nobel.
Tomado de Diario16
En esa faena, Pedro Pablo Kuczynski intenta devorar los votos de Alejandro Toledo, mientras Humala se alimenta de los de Castañeda, y se construye un escenario político que hace temblar a más de uno: la posibilidad de que Ollanta Humala o Keiko Fujimori sea el próximo Presidente del Perú, pese a que ambos poseen un perfil antisistema, antidemocrático y cuestionable.El periodista y bloguero Marco Sifuentes afirma que la candidata de Fuerza 2011 tiene la suficiente confianza de llegar a la segunda vuelta porque posee un ‘voto duro’ que no la mueve del segundo puesto en los sondeos. A ello se suma el voto ‘vergonzante’ de último minuto. Este voto se refiere a aquellas personas que por vergüenza le dicen a las encuestas que van a votar por un candidato, pero una vez en el ánfora secreta marcan el símbolo del fujimorismo. En tanto, el candidato de Gana Perú, Ollanta Humala, está recibiendo progresivamente la adhesión de mucha gente que respaldaba al ex alcalde Luis Castañeda Lossio.
“Si bien la campaña ha empezado ayer y todo puede cambiar en el Perú, creo que Keiko y Humala van a llegar a segunda vuelta. Ahora, los dos son antisistema. Humala es antisistema económico y Keiko es antisistema político, antidemocrático; lo primero que va a hacer es sentarse en todas las leyes y liberar a su padre aunque diga que no”, sostuvo.
También comentó que PPK seguirá robándose los votos de Toledo, pero que tampoco el ex ministro lograría pasar a la segunda vuelta porque no posee el respaldo de los sectores socioeconómicos más bajos del país. “A PPK nadie lo conoce en el sector C ni en el D, no saben ni su apellido. No va a subir en el tiempo que falta hasta el 10de abril y nadie vota por un gringo. Lo que sí puede pasar es que le quite votos a Toledo en Lima, cada voto cuenta porque los cinco candidatos están muy parejos”, indicó el periodista.
El director de Ipsos Apoyo, Alfredo Torres, explicó que en gran parte el incremento de los votos de Ollanta Humala se debe a que no ha sido blanco de ataques y ha realizado propuesta sobre combate a la delincuencia y seguridad ciudadana. Sin embargo, aún tiene muchos anticuerpos.
“PUEDEN SER PELIGROSOS”
El artista plástico Fernando de Szyszlo, quien hasta hace unas semanas era miembro del Tribunal de Honor del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), opinó que espera que este posible escenario de segunda vuelta entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala “no se produzca”.
“Yo espero que no se produzca esta segunda vuelta. Puede ser peligrosa, yo no les creo nada a ellos (Keiko y Ollanta). Vienen de entornos corruptos, no puede ser posible”, enfatizó. En ese sentido, hizo un pedido a la población peruana para que reflexione sobre su voto, ya que el Perú necesita un Presidente honesto y justo.
De Szyszlo se mostró a favor de las declaraciones que hace unos meses hiciera el escritor y ex candidato presidencial Mario Vargas Llosa, quien anunció que intervendría “por todos los medios legales posibles” para evitar que Keiko Fujimori, hija del ex gobernante Alberto Fujimori, llegue a la presidencia.
“Si la hija del dictador que está condenado a la cárcel por criminal y por ladrón tiene la posibilidad de ser la presidenta del Perú, voy a tratar de impedirlo por todos los medios legales posibles; creo que eso sería una verdadera catástrofe para el país”, advirtió el pasado mes de diciembre, cuando retornó al país después de recibir el Premio Nobel.
Tomado de Diario16
miércoles, 16 de marzo de 2011
La amiga de Castañeda lo desmiente

María Sol Corral, ex miss Ecuador, se encargó de desmentir a Luis Castañeda Lossio, luego de acompañar al candidato al debate presidencial realizado el útlimo domingo.
Castañeda aprovechó la atención que generó la rubia mujer para evadir los cuestionamientos e incluso se dedicó a revelar algunos detalles de su relación con la mujer. “La conozco desde hace mucho tiempo” y “con Sol María hemos hecho una buena amistad, pero vivimos en geografías distintas” señaló.
Sin embargo la misma María Sol se encargó de desmentir al solidario. “Yo llegue el fin de semana a Lima y recién lo conocí, me lo presentó una amiga y después de un rato de conversar con él me pidió que lo acompañe” indicó.
Según Diario 16, Corral negó que exista alguna relación amorosa o siquiera proyecto con el candidato.
En una entrevista Castañeda negó tener conocimiento que María Sol Corral había sido asesora del presidente ecuatoriano Rafael Correa. “No sabía eso” declaró, contradiciendo sus anteriores declaraciones en las que afirmaba conocerla “desde hace mucho tiempo
También en una entrevista Prensa Libre, Castañeda negó tener conocimiento que María Sol Corral había sido asesora del presidente ecuatoriano Rafael Correa. “No sabía eso” declaró, contradiciendo sus anteriores declaraciones en las que afirmaba conocerla “desde hace mucho tiempo”.
Al parecer, las preguntas sobre la identidad de la mujer no le han caído bien al candidato de Solidaridad Nacional pues contestó de mala manera a la periodista preguntándole ¿acaso yo le pregunto sobre su vida? ¿le he preguntado sobre su vida alguna vez
Por otro lado en 2008 Maria Sol tuvo algunos escandaletes faranduleros y amorosos con la actriz Ninel Conde
Tomado de lamula.pe
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lunes, 14 de marzo de 2011
El Informe Villarán
La alcaldesa de Lima, Susana Villarán, sostuvo durante la presentación del informe de auditoría de la gestión de su antecesor Luis Castañeda Lossio (2002-2010), que el Metropolitano es “el caso más grave de inflación presupuestal”.

En ese sentido, explicó que durante los “ocho años que duró la ejecución” del nuevo sistema de transporte, su partida presupuestal pasó de S/. 400 millones a S/.1.000 millones, y que a pesar de ello se acortó en 8 kilómetros su recorrido.
“Aún así, con tanto tiempo y tanta inversión, será preciso invertir S/. 60 millones más para subsanar fallas de diseño que afectan seriamente la accesibilidad y seguridad del sistema. Actualmente estamos en proceso de licitación y contratación de proyectos específicos por S/. 16 millones, a la vez que diseñamos el resto de obras de subsanación del Metropolitano”, agregó.
40% DE LA DEMANDA ESTIMADA
Además, Villarán de la Puente señaló que la gestión anterior no completó la labor de reordenar las rutas de buses y combis que compiten con el Metropolitano y que ello, sumado a los fallas de infraestructura, han causado que solo atiendan a menos del 40% de la demanda que se había estimado.
“En la actualidad solo transporta a menos del 40% de los pasajeros que debería tener, lo que resulta en un déficit de más de S/. 15 millones para este año y que 300 buses nuevo aún no estén en funcionamiento”, sostuvo.
PONE OCTUBRE COMO META
Ante esta situación, que calificó como “crítica”, la alcaldesa anunció que ya dispuso que se reordene de manera progresiva y concertada las rutas superpuestas al Metropolitano. “En octubre tendremos circulando los 300 buses que están parados y esperamos que en diciembre estén solucionados los problemas de acceso, señalización y seguridad del sistema, esos con los plazos reales”.
CRITICÓ SEGUNDA LÍNEA DEL TREN ELÉCTRICO
Villarán indicó que el Metropolitano solo cubre el 7% de los viajes realizados en Lima, por lo que su gestión trabajará en un proyecto que contempla activar cinco corredores complementarios, que se interconecten y en el que se puedan hacer transbordos con un mismo boleto.
“Este esquema será complementado con la construcción de la segunda línea del Metropolitano, que unirá Ate con el Callao y cuyos estudios estamos terminando y esperamos concretar con el nuevo gobierno”, agregó.
Sin embargo, criticó que mientras la municipalidad propone esta nueva ruta, el gobierno nacional quiera construir la continuación del tren eléctrico en el mismo recorrido.
“Un tren que cuesta diez veces más y demora varios años adicionales de construcción para transportar prácticamente al mismo número de gente. La movilidad de Lima no puede estar sujeta a caprichos o improvisaciones de tinte político. Necesitamos una autoridad única del transporte para la ciudad”, concluyó.
El informe completo lo puedes ver aquí

En ese sentido, explicó que durante los “ocho años que duró la ejecución” del nuevo sistema de transporte, su partida presupuestal pasó de S/. 400 millones a S/.1.000 millones, y que a pesar de ello se acortó en 8 kilómetros su recorrido.
“Aún así, con tanto tiempo y tanta inversión, será preciso invertir S/. 60 millones más para subsanar fallas de diseño que afectan seriamente la accesibilidad y seguridad del sistema. Actualmente estamos en proceso de licitación y contratación de proyectos específicos por S/. 16 millones, a la vez que diseñamos el resto de obras de subsanación del Metropolitano”, agregó.
40% DE LA DEMANDA ESTIMADA
Además, Villarán de la Puente señaló que la gestión anterior no completó la labor de reordenar las rutas de buses y combis que compiten con el Metropolitano y que ello, sumado a los fallas de infraestructura, han causado que solo atiendan a menos del 40% de la demanda que se había estimado.
“En la actualidad solo transporta a menos del 40% de los pasajeros que debería tener, lo que resulta en un déficit de más de S/. 15 millones para este año y que 300 buses nuevo aún no estén en funcionamiento”, sostuvo.
PONE OCTUBRE COMO META
Ante esta situación, que calificó como “crítica”, la alcaldesa anunció que ya dispuso que se reordene de manera progresiva y concertada las rutas superpuestas al Metropolitano. “En octubre tendremos circulando los 300 buses que están parados y esperamos que en diciembre estén solucionados los problemas de acceso, señalización y seguridad del sistema, esos con los plazos reales”.
CRITICÓ SEGUNDA LÍNEA DEL TREN ELÉCTRICO
Villarán indicó que el Metropolitano solo cubre el 7% de los viajes realizados en Lima, por lo que su gestión trabajará en un proyecto que contempla activar cinco corredores complementarios, que se interconecten y en el que se puedan hacer transbordos con un mismo boleto.
“Este esquema será complementado con la construcción de la segunda línea del Metropolitano, que unirá Ate con el Callao y cuyos estudios estamos terminando y esperamos concretar con el nuevo gobierno”, agregó.
Sin embargo, criticó que mientras la municipalidad propone esta nueva ruta, el gobierno nacional quiera construir la continuación del tren eléctrico en el mismo recorrido.
“Un tren que cuesta diez veces más y demora varios años adicionales de construcción para transportar prácticamente al mismo número de gente. La movilidad de Lima no puede estar sujeta a caprichos o improvisaciones de tinte político. Necesitamos una autoridad única del transporte para la ciudad”, concluyó.
El informe completo lo puedes ver aquí
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viernes, 11 de marzo de 2011
Tsunami golpea Japón tras el peor terremoto en su historia. Perú en alerta
Las cifras de muertos aumentan a medida que llegan las informaciones desde la zona del desastre. Se han registrado gigantescas olas que han arrasando autos, casas, barcos y granjas a su paso.

Efectos de tsunami llegarán a costa peruana entre las 7 y 9 de la noche
La Marina de Guerra del Perú estimó que las olas serán de baja altura y probablemente no se sientan. Por su parte, Defensa Civil aclaró que Perú está en alerta mas no en alarma de tsunami.
No hay reportes de peruanos fallecidos en Japón hasta el momento
Juan Capuñay, embajador peruano en ese país, dijo que en la zona norte residen muy pocos peruanos y que la mayoría se concentra más bien en el sector sur de la isla.
Chile sería el país sudamericano más afectado por este fenómeno provocado por el terremoto registrado en Japón
El tsunami provocado por el potente terremoto de 8,9 que se registró hoy en el noreste nipón amenaza prácticamente la totalidad del los países costeros del Pacífico, tras arrasar el litoral japonés y pasar, más debilitado, por Rusia, Taiwán y Filipinas.

La costa oeste de Estados Unidos y Canadá ha sido la última en sumarse a la alerta de ola gigante, que inicialmente se emitió para Japón, Rusia, Filipinas, las islas Marianas, Guam, Taiwán, las Islas Marshall, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Micronesia y Hawai (EE.UU.).
El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico también incluyó como países amenazados a México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Honduras, Chile, Ecuador, Colombia y Perú han sido añadidos en el último boletín del Centro, que también alerta a Australia, Nueva Zelanda, Fiji, Samoa y la Polinesia.
Según explicó Julio Kuroiwa, experto en desastres naturales y ex jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), los lugares más afectados serán los que son señalados en la gráfica (publicada por la National Oceanic and Atmospheric Administration) con el rojo más intenso.
“El rojo más fuerte marca el trayecto del tsunami. En Chile, la intensidad es mayor que el resto de Sudamérica”, sostuvo el especialista.
Volcán de Indonesia entra en erupción tras terremoto en Japón
Las autoridades indonesias indicaron que están llevando a cabo la evacuación de los residentes que viven en las aldeas cercanas al volcán Karangetang.

Efectos de tsunami llegarán a costa peruana entre las 7 y 9 de la noche
La Marina de Guerra del Perú estimó que las olas serán de baja altura y probablemente no se sientan. Por su parte, Defensa Civil aclaró que Perú está en alerta mas no en alarma de tsunami.
No hay reportes de peruanos fallecidos en Japón hasta el momento
Juan Capuñay, embajador peruano en ese país, dijo que en la zona norte residen muy pocos peruanos y que la mayoría se concentra más bien en el sector sur de la isla.
Chile sería el país sudamericano más afectado por este fenómeno provocado por el terremoto registrado en Japón
El tsunami provocado por el potente terremoto de 8,9 que se registró hoy en el noreste nipón amenaza prácticamente la totalidad del los países costeros del Pacífico, tras arrasar el litoral japonés y pasar, más debilitado, por Rusia, Taiwán y Filipinas.

La costa oeste de Estados Unidos y Canadá ha sido la última en sumarse a la alerta de ola gigante, que inicialmente se emitió para Japón, Rusia, Filipinas, las islas Marianas, Guam, Taiwán, las Islas Marshall, Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Micronesia y Hawai (EE.UU.).
El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico también incluyó como países amenazados a México, Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Honduras, Chile, Ecuador, Colombia y Perú han sido añadidos en el último boletín del Centro, que también alerta a Australia, Nueva Zelanda, Fiji, Samoa y la Polinesia.
Según explicó Julio Kuroiwa, experto en desastres naturales y ex jefe del Instituto Geofísico del Perú (IGP), los lugares más afectados serán los que son señalados en la gráfica (publicada por la National Oceanic and Atmospheric Administration) con el rojo más intenso.
“El rojo más fuerte marca el trayecto del tsunami. En Chile, la intensidad es mayor que el resto de Sudamérica”, sostuvo el especialista.
Volcán de Indonesia entra en erupción tras terremoto en Japón
Las autoridades indonesias indicaron que están llevando a cabo la evacuación de los residentes que viven en las aldeas cercanas al volcán Karangetang.
La captura de Fujimori en wikileaks
Alberto Fujimori se transformó en una pesadilla para el entonces Presidente Alejandro Toledo cuando dejó Japón y aterrizó en Santiago, acercándose peligrosamente a la política peruana. Las embajadas de EE.UU. en Lima y Santiago mantuvieron informado a Washington de todo el proceso de extradición. Transmitieron la convicción del gobierno de Toledo de que todo era una confabulación entre Chile y Japón en contra de Perú y la poca confianza que tenía en su equipo de especialistas a cargo de la solicitud de extradición.
Cuando Alberto Fujimori aterrizó de improviso en el aeropuerto de Santiago desde Japón el 6 de noviembre de 2005, alteró una vez más el mapa de la política peruana. Hoy cumple condena en una cárcel limeña, desde donde se dice que dirige la campaña de su hija Keiko, quien disputa la carrera presidencial que lidera Alejandro Toledo. Tanto entonces como ahora la diplomacia estadounidense ha seguido minuto a minuto los avatares de la política peruana y sus vínculos con Chile, según consta en los cables filtrados por Wikileaks.
Toledo llevaba cuatro años gobernando el Perú cuando supo que Fujimori, su antecesor en la presidencia, había dejado su exilio en Japón y pisado suelo chileno. Cogió el teléfono y llamó a La Moneda. Quería exigirle directamente a Ricardo Lagos que lo enviaran de inmediato a Perú para ser juzgado por las causas de derechos humanos (DD.HH.) y corrupción que pesaban en su contra. Pero Lagos no le contestó. El ex mandatario chileno no tomó ninguno de sus llamados porque estaba molesto. Esa al menos fue la información que recibió el gobierno estadounidense en el cable Nº 44.640, de su embajada en Lima, que recogió la versión del diplomático chileno Fernando Velasco, y que luego confirmó el asesor del gobierno peruano Juan de la Puente en el cable Nº 45.227.
Lagos tenía razones para estar molesto. Solo días antes el gobierno peruano había promulgado la polémica Ley de Líneas de Base del Dominio Marítimo del Perú, que demarcaba unilateralmente los límites marítimos entre ambos países. Se trataba del gesto más inamistoso en la relación bilateral en décadas, el que abrió un conflicto limítrofe que tiene a ambos países enfrentados hoy en la corte de La Haya. Al no contestarle el teléfono Lagos estaba mandando una fuerte señal diplomática a Toledo. Sí le respondió en cambio al canciller peruano Óscar Maúrtua, quien “presionó para que Fujimori sea inmediatamente expulsado a Perú”. Pero Lagos le dejó claro que esa no era una opción: el ‘Chino’, como se le conoce a Fujimori, se quedaría en el país y al día siguiente sería detenido, luego de que el mismo Maúrtua se lo solicitara a la Corte Suprema a través de la embajada de su país en Chile. Maúrtua dijo entonces que su gobierno enviaría una petición de extradición, aunque en ese tipo de solicitudes Perú no tenía un buen registro.
Las peticiones hechas por la administración de Toledo para extraditar desde Japón a Fujimori no habían tenido éxito y los medios peruanos solo habían criticado el proceso. Las probabilidades de que eso se repitiera eran altas. Según Velasco, con el ex mandatario peruano en Chile, el caso podría alargarse por mucho tiempo y no había garantía de que prosperara, “especialmente considerando la pobre calidad de las presentaciones que Chile ha recibido de Perú en otros casos de extradición”.
Se refería a dos peticiones fallidas por parte del gobierno peruano para extraditar desde Chile en 2002 al ex publicista de Fujimori, Daniel Borobio –quien después sería defraudado por el periodista Mauricio Israel–, y en 2004 al ex director del diario Expreso, Eduardo Calmell del Solar, ambos solicitados por la justicia peruana por formar parte de la red de corrupción comandada por el ex jefe del Servicio de Inteligencia del Perú y asesor de Fujimori, Vladimiro Montesinos. El documento además indica que Fujimori parecía haber estudiado muy bien los riesgos de aterrizar en Chile.
El gobierno peruano estaba convencido de que su arribo a Chile estaba calculado y, de acuerdo a diversos cables filtrados por Wikileaks, creía que todo era una confabulación de los gobiernos chileno y japonés contra Perú.
EL ‘PLAN DE JUEGO’ DE FUJIMORI
Al mismo tiempo que una delegación del gobierno peruano constituida por el ministro del Interior, Rómulo Pizarro; el abogado estatal anti-corrupción, Antonio Maldonado; el director de Interpol, Carlos Medel; y el asesor legal especial, Javier Ciurliza, viajaban a Chile para presentar el caso de Fujimori, el presidente Toledo telefoneó al embajador norteamericano en Lima, Curtis Struble. Eso dice el cable Nº 44.747. Aunque el llamado era ‘sobre otro asunto’, Struble aprovechó de preguntarle sobre el “plan de juego” de Fujimori.
-Es sofisticado y complejo –respondió Toledo, lo que para Struble era “otra forma de decir que aún no lo había descifrado por completo”-.
Pero si no lo tenía claro, al menos sí se había hecho una idea. Toledo agregó que la estrategia de su antecesor era reducir la cantidad de cargos en su contra a algo que pudiera acarrearle una sentencia de dos años (solo podría ser juzgado por los delitos por los cuales la justicia chilena otorgara la extradición, lo que era una oportunidad para reducir las acusaciones). Toledo también “se lamentó de que Fujimori hubiera comprado influencia en Japón y Chile”.
Mientras algunos grupos del partido fujimorista Sí Cumple y de la Confederación de Trabajadores Peruanos (opositores al ex presidente) se enfrentaban a puños frente a la residencia del embajador chileno en Lima, Velasco informaba a los diplomáticos norteamericanos de lo que había conversado con funcionarios de la embajada de Japón. El chileno revelaba que “los japoneses estaban extremadamente aliviados de que no serían más el foco de atención del GOP (gobierno peruano) en relación a Fujimori”. Ellos le dijeron a Velasco que su gobierno adoptaría un perfil bajo sobre la presencia de Fujimori en Santiago. Que como el ex presidente es ciudadano japonés, solo le prestarían asistencia consular como lo exige su ley, pero que no querían llevar el asunto a una dimensión política en sus relaciones con Chile ni Perú.
Menos de 10 días después, otro documento emanado desde la embajada de EE.UU. en Lima daría cuenta de que nada se podía hacer: por mucho que se mantuviera un perfil bajo, el asunto Fujimori ya era un tema político.
LA CONSPIRACIÓN DE CHILE Y JAPÓN
Para el 15 de noviembre de 2005, el arresto de Fujimori aún ocupaba el lugar más importante en la agenda política de los medios en Perú. De eso habla el cable Nº 45.227, aunque es lo menos relevante del documento. El extenso informe de la sede norteamericana en Lima se refiere, entre otras cosas, a la reunión entre el presidente peruano con Struble. Allí, Toledo le preguntó al embajador si el gobierno de EE.UU. tenía información sobre los nexos entre Chile y Japón, “sugiriendo que esos dos países son cómplices en la llegada del vuelo de Fujimori a Santiago”.
Durante la conversación Toledo se quejó de que el presidente mexicano, Vicente Fox, no le había avisado que el avión que traía a Fujimori había pasado por Tijuana y de que el gobierno chileno parecía haber sido sorprendido con la guardia baja, ya que el manifiesto de vuelo enviado por fax a Santiago no incluía su nombre, mientras que el que entregó la tripulación al llegar sí lo hacía. Struble le respondió que, a su parecer, el gobierno japonés también había sido tomado desprevenido. Pero eso no convenció a Toledo: mientras se mostraba perplejo por la falla de “su amigo” Vicente Fox, el mandatario peruano le indicó a Struble que “aún sospechaba de la colusión entre Chile y Japón”.
-Las preocupaciones de Toledo sobre una conspiración antiperuana por parte de Chile y Japón parecen ser compartidas en los más altos niveles del gobierno peruano –dice el informe.
Juan de la Puente, asesor político de Toledo, ese mismo día le reconoció a un diplomático norteamericano que la preocupación del Ejecutivo era que “el gobierno chileno y/o las autoridades judiciales podrían hacerle una mala jugada a la administración de Toledo en el caso Fujimori”. Que el enojo de Ricardo Lagos por el tema marítimo y que los procedimientos criminales contra el empresario chileno Andrónico Luksic podrían tener un impacto negativo en la petición de extradición.
Por su parte, el canciller Maúrtua alababa al gobierno chileno por el arresto de Fujimori, coincidía con Lagos en que debía ser extraditado en vez de expulsado y le hacía reverencia a la declaración de su par chileno, Alejandro Foxley, que decía que “no se les permitiría ni a Fujimori ni a sus aliados usar Chile como base para la actividad política apuntando a Perú”. Pero al parecer, todo eso era solo parte del discurso público. Según indica el cable, en una reunión privada que Maúrtua sostuvo con Juan Pablo Lira, el embajador de Chile en Lima, el primero le entregó al segundo “una lista de 10 preguntas que eran hostiles y acusatorias en relación al supuesto rol del GOC (gobierno de Chile) en el vuelo de Fujimori”.
El documento no indica cuáles fueron las preguntas, pero dice que la respuesta de Lira fue directa:
-Si los dos gobiernos van a cooperar uno con el otro, entonces ninguno puede empezar asumiendo la mala fe de su contraparte.
El cable también señala que tanto los gobiernos de Chile como de Perú aparentemente reconocieron que sus relaciones deben ser manejadas con cuidado y que el embajador Struble se comunicó en dos oportunidades con el primer ministro peruano, Pedro Pablo Kuczynski –también en competencia para las elecciones presidenciales de este año–, para asegurar que la Armada de Perú no tomara ninguna acción unilateral que pudiera exacerbar las tensiones. Kuczynski estuvo de acuerdo. Hasta ese momento las relaciones militares entre los dos países se mantenían bien y ambos gobiernos se esforzaron para que el proceso de extradición no cambiara esa situación. Sin embargo, la convicción en Perú sobre una supuesta conspiración no desapareció.
UN EMBAJADOR VUELVE A CASA
Mientras Perú intentaba cuidadosamente mantener su relación con Chile, hacia Japón la actitud fue distinta: no aceptarían que las visitas consulares a Fujimori continuaran. Para ellos, era “una interferencia inaceptable” en el proceso de extradición. Diversos comunicados de Torre Tagle citados en el cable dan cuenta de cómo escaló la tensión entre Perú y Japón, incluyendo el retiro de un embajador.
Según señala el cable, estaba claro que Maúrtua compartía la teoría conspirativa con Toledo, al menos con respecto a Japón. El 11 de noviembre el canciller le preguntó al embajador de EE.UU. si es que había oído algo de Japón sobre el caso Fujimori. Struble le dijo que el gobierno japonés le informó que no sabían nada sobre su salida del país.
-El lenguaje corporal de Maúrtua en respuesta claramente indicaba que él no compra la línea japonesa –dice el informe.
ANTES DE LOS PRIMEROS 60 DÍAS
Al momento en que se envió el cable, el 15 de noviembre de 2005, las agrupaciones de DD.HH., tanto en Perú como en el extranjero, ya habían manifestado su apoyo a las autoridades para lograr la extradición del ex presidente. Llamaban a marchar por las calles, a manifestar el repudio contra Fujimori. El gobierno se mostraba preocupado por el efecto que tendría el tema en las campañas presidenciales que se venían.
Toledo le dijo al embajador Struble que los tres principales candidatos –Lourdes Flores, Alan García y Valentín Paniagua– estaban “mirando por sobre el hombro a Fujimori”. El documento señala que ninguno de los tres había abordado el tema de frente, enfatizando en todo momento que el asunto era legal y no político.
Para las autoridades peruanas el tiempo para actuar se hacía cada vez más corto. El cable señala que funcionarios de gobierno reconocieron que el arribo de Fujimori a Chile los sorprendió con la guardia baja y que tendrían “que luchar para ensamblar una petición de extradición bien fundada para comienzos de enero de 2006”, cuando los 60 días de prisión preventiva se cumplieran.
Antonio Maldonado, el abogado estatal anti-corrupción, lideraba un grupo de 30 funcionarios de gobierno que preparaban los archivos de los 21 cargos criminales que existían contra Fujimori. Luego debían ser revisados y aprobados por Toledo y su gabinete. Aunque a esa altura ya existía la evidencia suficiente para justificar la extradición, en diciembre de 2006 Human Right Watch le solicitaría a EE.UU. la desclasificación de todos los documentos que ese gobierno tuviera en su poder y que pudieran aportar al caso (ver cable Nº 48.573). Así se podría tener la mayor cantidad de información para fortalecer la petición de Perú y favorecer una pronta respuesta positiva por parte de las autoridades chilenas. Pero al parecer, ni siquiera la administración Toledo confiaba en su equipo.
–De acuerdo a nuestras fuentes, el GOP reconoce que su actual equipo no tiene las capacidades requeridas para el trabajo y va a contratar asesoría legal privada. En Lima, las autoridades han reportado que están negociando con el respetado abogado y ex presidente del Colegio de Abogados de Lima, Jorge Avendaño, para liderar los esfuerzos del gobierno para ensamblar su solicitud de extradición –dice el cable.
Para completar el equipo, el gobierno peruano también contrató al penalista chileno Alfredo Etcheberry, quien se haría cargo del caso frente a la justicia en Santiago. El abogado recibiría una cuota fija de US$ 200.000 y, de obtener la extradición, el mismo monto como ‘bonus’.
LA RUTA A LA EXTRADICIÓN
A contrarreloj, el gobierno peruano logró pedir la extradición de Alberto Fujimori en los plazos estipulados, el 3 de enero de 2006. Según informa el cable Nº 49.210, se incluían 14 cargos criminales separados contra el ex presidente detenido en Chile, entre los que estaban el homicidio de 15 personas en Barrios Altos, la desaparición y asesinato de nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta y el pago de US$ 15 millones a Vladimiro Montesinos “por servicios indefinidos”. El documento también pedía que Fujimori permaneciera en prisión mientras la Corte Suprema consideraba la extradición, ya que “sigue siendo un riesgo su fuga”.
Al principio fue así, pero el 18 de mayo de 2006, el entonces embajador de EE.UU. en Chile, Craig Kelly, envió el cable Nº 64.626 informando que esa misma mañana la Corte Suprema le había otorgado la libertad bajo fianza. En un fallo de cuatro votos contra uno, se consideró que la liberación del ex mandatario peruano no constituía un “peligro para la sociedad o las víctimas, ni interfiere en las materias judiciales pendientes”. Luego de seis meses detenido en la Escuela de Gendarmería, Fujimori salía libre, pero con orden de arraigo hasta que se resolviera su extradición.
Un mes después Toledo cumplió su período, dejó la presidencia y Alan García asumió el cargo en el Palacio Pizarro. El nuevo gobierno en Perú continuó con los esfuerzos para extraditar a Fujimori, que mientras esperaba en Chile la sentencia, se postulaba para las elecciones senatoriales de 2007 en Japón.
Cuando Kelly se reunió en una cena con Foxley y el presidente del Tribunal Constitucional (TC), José Luis Cea, la sentencia sobre la extradición se veía inminente. El cable Nº 100.839 señala que durante esa reunión, el 16 de marzo de 2007, Foxley se esforzó en que Cea le dijera algo sobre el fallo, pero éste le dijo que no sabía nada y que debería darse a conocer dentro de las siguientes dos semanas. La fecha era importante, pues el canciller iría a fines de mes a Tokio a firmar un tratado de libre comercio (TLC) y el fallo no podía ser más inoportuno.
“UN RETORCIJÓN DE ESTÓMAGO PARA PERÚ”
Si bien EE.UU. pareciera no haberse inmiscuido activamente en el proceso de extradición de Fujimori, los cables demuestran que monitoreó cada uno de los pasos de las partes involucradas. En el informe de marzo de 2007, el embajador Kelly asegura que el impacto interno en Chile que tendría la sentencia –a favor o en contra de la extradición– sería mínimo. De hecho, señala que “mientras un puñado de activistas de DD.HH. siguen con avidez el caso, la mayoría de los chilenos son indiferentes si es que no, de alguna forma, simpatizan con Fujimori. La verdadera pregunta es qué impacto tendrá la sentencia en las relaciones bilaterales de Chile con Perú y Japón”.
Según indica Kelly, la embajada japonesa tenía un perfil relativamente bajo en el caso, pero la entonces reciente mudanza de Fujimori a un pequeño departamento cercano a la residencia del embajador y de la sede diplomática de ese país “incrementan los temores de que pueda pedir asilo y volver a Japón”, aunque también indica que la policía (con la vigilancia de 24 horas a Fujimori) y funcionarios del gobierno se anticiparon para evitar que eso sucediera. En todo caso, Kelly señala que la extradición no debería crear ningún tipo de fricción entre las relaciones bilaterales con Japón. Pero con Perú, la situación era distinta.
Mientras que el cable señala que la decisión de la Suprema podría significar “un hipo con Japón”, en el caso de Perú dice que podría ser “un retorcijón de estómago”. A diferencia de lo que ocurría con el país asiático, para EE.UU., el impacto en la relaciones Chile-Perú “está más llena de peligros y es más difícil de medir”.
-Una decisión de extraditar podría tender a solidificar las relaciones entre (la entonces Presidenta, Michelle) Bachelet y (Alan) García, posiblemente fortaleciendo la mano y la habilidad de García para llevar adelante la cooperación comercial y militar con Chile. Algunos en Chile temen que una decisión en contra de la extradición podría debilitar a García domésticamente, fortaleciendo los rumores sobre algún tipo de acuerdo oculto entre García y los fujimoristas, o proveyendo de argumentos a Ollanta Humala” –dice el informe.
GARCÍA PARECE CÓMODO
A pesar de lo que había dicho Cea en su cena con el embajador en marzo, la sentencia de la Suprema demoró más de dos semanas en salir. Fue recién el 11 de julio de 2007 cuando la Corte falló sobre la extradición de Fujimori. Esa misma noche desde la embajada norteamericana en Lima se despachó el cable Nº 115.102, titulado: Extradición de Fujimori denegada por juez chileno.
La decisión del juez Orlando Álvarez de rechazar cada uno de los cargos presentados contra Fujimori se basó en que ninguno se había comprobado. Pero el gobierno peruano podría apelar. El cable indica que, al menos en lo privado, la administración de García pareciera estar cómoda con la decisión de la justicia chilena: un posible retorno de Fujimori a Japón podría acabar finalmente con su carrera política en Perú. Varios comentaristas políticos de ese país ya habían señalado que a García le convenía que Fujimori se quedara en Chile, ya que el bloque fujimorista en el Congreso “ha sido una confiable fuente de apoyo” para su gobierno.
Pero la comodidad no era total. El cable termina diciendo que a García le tocaría entonces lidiar con el descontento de los grupos de DD.HH. tanto con su gobierno, por haber perdido el caso, como con el gobierno chileno, por haber negado justicia a las familias víctimas de Fujimori, que había quedado bajo arresto domiciliario en Santiago.
Lo que vino ya se sabe. El gobierno peruano apeló y en setiembre de 2007 la Corte Suprema acogió la solicitud de extradición, luego de que se le acreditaran cinco cargos por corrupción y dos por crímenes de lesa humanidad. El 22 de ese mes, un día después del fallo, Alberto Fujimori viajó a enfrentar a la justicia peruana. En 2009 se confirmó su sentencia a ocho años de prisión por el delito de usurpación de funciones y abuso de autoridad (por su participación en el allanamiento de la residencia de Trinidad Becerra, ex esposa de Vladimiro Montesinos) y recibió otras dos condenas: 7 años y medio por la entrega de US$ 15 millones a Vladimiro Montesinos (según Fujimori, para evitar un golpe de Estado) y 25 años por los homicidios en La Cantuta y Barrios Altos.
Cuando en 2010 se ratificó la sentencia por 25 años contra Fujimori, su hija, la actual congresista Keiko Fujimori dijo: “Mi padre no necesita ningún indulto, él va a ser absuelto“. Ahora que Keiko está en plena competencia junto a Alejandro Toledo y Pedro Pablo Kuczynski para acceder a la presidencia de Perú, la situación de Fujimori se convirtió en parte del debate de los candidatos. Kuczynski dijo en enero pasado que de salir electo, indultaría al ex presidente en caso de que sufriera una enfermedad terminal. Toledo, el hombre que según los cables diplomáticos norteamericanos se ve a sí mismo “como el hombre que bajó el régimen de Fujimori”, señaló que lo evaluaría en su momento. Keiko ha dicho que no beneficiaría a su padre.
Tomado de Diario16
Cuando Alberto Fujimori aterrizó de improviso en el aeropuerto de Santiago desde Japón el 6 de noviembre de 2005, alteró una vez más el mapa de la política peruana. Hoy cumple condena en una cárcel limeña, desde donde se dice que dirige la campaña de su hija Keiko, quien disputa la carrera presidencial que lidera Alejandro Toledo. Tanto entonces como ahora la diplomacia estadounidense ha seguido minuto a minuto los avatares de la política peruana y sus vínculos con Chile, según consta en los cables filtrados por Wikileaks.
Toledo llevaba cuatro años gobernando el Perú cuando supo que Fujimori, su antecesor en la presidencia, había dejado su exilio en Japón y pisado suelo chileno. Cogió el teléfono y llamó a La Moneda. Quería exigirle directamente a Ricardo Lagos que lo enviaran de inmediato a Perú para ser juzgado por las causas de derechos humanos (DD.HH.) y corrupción que pesaban en su contra. Pero Lagos no le contestó. El ex mandatario chileno no tomó ninguno de sus llamados porque estaba molesto. Esa al menos fue la información que recibió el gobierno estadounidense en el cable Nº 44.640, de su embajada en Lima, que recogió la versión del diplomático chileno Fernando Velasco, y que luego confirmó el asesor del gobierno peruano Juan de la Puente en el cable Nº 45.227.
Lagos tenía razones para estar molesto. Solo días antes el gobierno peruano había promulgado la polémica Ley de Líneas de Base del Dominio Marítimo del Perú, que demarcaba unilateralmente los límites marítimos entre ambos países. Se trataba del gesto más inamistoso en la relación bilateral en décadas, el que abrió un conflicto limítrofe que tiene a ambos países enfrentados hoy en la corte de La Haya. Al no contestarle el teléfono Lagos estaba mandando una fuerte señal diplomática a Toledo. Sí le respondió en cambio al canciller peruano Óscar Maúrtua, quien “presionó para que Fujimori sea inmediatamente expulsado a Perú”. Pero Lagos le dejó claro que esa no era una opción: el ‘Chino’, como se le conoce a Fujimori, se quedaría en el país y al día siguiente sería detenido, luego de que el mismo Maúrtua se lo solicitara a la Corte Suprema a través de la embajada de su país en Chile. Maúrtua dijo entonces que su gobierno enviaría una petición de extradición, aunque en ese tipo de solicitudes Perú no tenía un buen registro.
Las peticiones hechas por la administración de Toledo para extraditar desde Japón a Fujimori no habían tenido éxito y los medios peruanos solo habían criticado el proceso. Las probabilidades de que eso se repitiera eran altas. Según Velasco, con el ex mandatario peruano en Chile, el caso podría alargarse por mucho tiempo y no había garantía de que prosperara, “especialmente considerando la pobre calidad de las presentaciones que Chile ha recibido de Perú en otros casos de extradición”.
Se refería a dos peticiones fallidas por parte del gobierno peruano para extraditar desde Chile en 2002 al ex publicista de Fujimori, Daniel Borobio –quien después sería defraudado por el periodista Mauricio Israel–, y en 2004 al ex director del diario Expreso, Eduardo Calmell del Solar, ambos solicitados por la justicia peruana por formar parte de la red de corrupción comandada por el ex jefe del Servicio de Inteligencia del Perú y asesor de Fujimori, Vladimiro Montesinos. El documento además indica que Fujimori parecía haber estudiado muy bien los riesgos de aterrizar en Chile.
El gobierno peruano estaba convencido de que su arribo a Chile estaba calculado y, de acuerdo a diversos cables filtrados por Wikileaks, creía que todo era una confabulación de los gobiernos chileno y japonés contra Perú.
EL ‘PLAN DE JUEGO’ DE FUJIMORI
Al mismo tiempo que una delegación del gobierno peruano constituida por el ministro del Interior, Rómulo Pizarro; el abogado estatal anti-corrupción, Antonio Maldonado; el director de Interpol, Carlos Medel; y el asesor legal especial, Javier Ciurliza, viajaban a Chile para presentar el caso de Fujimori, el presidente Toledo telefoneó al embajador norteamericano en Lima, Curtis Struble. Eso dice el cable Nº 44.747. Aunque el llamado era ‘sobre otro asunto’, Struble aprovechó de preguntarle sobre el “plan de juego” de Fujimori.
-Es sofisticado y complejo –respondió Toledo, lo que para Struble era “otra forma de decir que aún no lo había descifrado por completo”-.
Pero si no lo tenía claro, al menos sí se había hecho una idea. Toledo agregó que la estrategia de su antecesor era reducir la cantidad de cargos en su contra a algo que pudiera acarrearle una sentencia de dos años (solo podría ser juzgado por los delitos por los cuales la justicia chilena otorgara la extradición, lo que era una oportunidad para reducir las acusaciones). Toledo también “se lamentó de que Fujimori hubiera comprado influencia en Japón y Chile”.
Mientras algunos grupos del partido fujimorista Sí Cumple y de la Confederación de Trabajadores Peruanos (opositores al ex presidente) se enfrentaban a puños frente a la residencia del embajador chileno en Lima, Velasco informaba a los diplomáticos norteamericanos de lo que había conversado con funcionarios de la embajada de Japón. El chileno revelaba que “los japoneses estaban extremadamente aliviados de que no serían más el foco de atención del GOP (gobierno peruano) en relación a Fujimori”. Ellos le dijeron a Velasco que su gobierno adoptaría un perfil bajo sobre la presencia de Fujimori en Santiago. Que como el ex presidente es ciudadano japonés, solo le prestarían asistencia consular como lo exige su ley, pero que no querían llevar el asunto a una dimensión política en sus relaciones con Chile ni Perú.
Menos de 10 días después, otro documento emanado desde la embajada de EE.UU. en Lima daría cuenta de que nada se podía hacer: por mucho que se mantuviera un perfil bajo, el asunto Fujimori ya era un tema político.
LA CONSPIRACIÓN DE CHILE Y JAPÓN
Para el 15 de noviembre de 2005, el arresto de Fujimori aún ocupaba el lugar más importante en la agenda política de los medios en Perú. De eso habla el cable Nº 45.227, aunque es lo menos relevante del documento. El extenso informe de la sede norteamericana en Lima se refiere, entre otras cosas, a la reunión entre el presidente peruano con Struble. Allí, Toledo le preguntó al embajador si el gobierno de EE.UU. tenía información sobre los nexos entre Chile y Japón, “sugiriendo que esos dos países son cómplices en la llegada del vuelo de Fujimori a Santiago”.
Durante la conversación Toledo se quejó de que el presidente mexicano, Vicente Fox, no le había avisado que el avión que traía a Fujimori había pasado por Tijuana y de que el gobierno chileno parecía haber sido sorprendido con la guardia baja, ya que el manifiesto de vuelo enviado por fax a Santiago no incluía su nombre, mientras que el que entregó la tripulación al llegar sí lo hacía. Struble le respondió que, a su parecer, el gobierno japonés también había sido tomado desprevenido. Pero eso no convenció a Toledo: mientras se mostraba perplejo por la falla de “su amigo” Vicente Fox, el mandatario peruano le indicó a Struble que “aún sospechaba de la colusión entre Chile y Japón”.
-Las preocupaciones de Toledo sobre una conspiración antiperuana por parte de Chile y Japón parecen ser compartidas en los más altos niveles del gobierno peruano –dice el informe.
Juan de la Puente, asesor político de Toledo, ese mismo día le reconoció a un diplomático norteamericano que la preocupación del Ejecutivo era que “el gobierno chileno y/o las autoridades judiciales podrían hacerle una mala jugada a la administración de Toledo en el caso Fujimori”. Que el enojo de Ricardo Lagos por el tema marítimo y que los procedimientos criminales contra el empresario chileno Andrónico Luksic podrían tener un impacto negativo en la petición de extradición.
Por su parte, el canciller Maúrtua alababa al gobierno chileno por el arresto de Fujimori, coincidía con Lagos en que debía ser extraditado en vez de expulsado y le hacía reverencia a la declaración de su par chileno, Alejandro Foxley, que decía que “no se les permitiría ni a Fujimori ni a sus aliados usar Chile como base para la actividad política apuntando a Perú”. Pero al parecer, todo eso era solo parte del discurso público. Según indica el cable, en una reunión privada que Maúrtua sostuvo con Juan Pablo Lira, el embajador de Chile en Lima, el primero le entregó al segundo “una lista de 10 preguntas que eran hostiles y acusatorias en relación al supuesto rol del GOC (gobierno de Chile) en el vuelo de Fujimori”.
El documento no indica cuáles fueron las preguntas, pero dice que la respuesta de Lira fue directa:
-Si los dos gobiernos van a cooperar uno con el otro, entonces ninguno puede empezar asumiendo la mala fe de su contraparte.
El cable también señala que tanto los gobiernos de Chile como de Perú aparentemente reconocieron que sus relaciones deben ser manejadas con cuidado y que el embajador Struble se comunicó en dos oportunidades con el primer ministro peruano, Pedro Pablo Kuczynski –también en competencia para las elecciones presidenciales de este año–, para asegurar que la Armada de Perú no tomara ninguna acción unilateral que pudiera exacerbar las tensiones. Kuczynski estuvo de acuerdo. Hasta ese momento las relaciones militares entre los dos países se mantenían bien y ambos gobiernos se esforzaron para que el proceso de extradición no cambiara esa situación. Sin embargo, la convicción en Perú sobre una supuesta conspiración no desapareció.
UN EMBAJADOR VUELVE A CASA
Mientras Perú intentaba cuidadosamente mantener su relación con Chile, hacia Japón la actitud fue distinta: no aceptarían que las visitas consulares a Fujimori continuaran. Para ellos, era “una interferencia inaceptable” en el proceso de extradición. Diversos comunicados de Torre Tagle citados en el cable dan cuenta de cómo escaló la tensión entre Perú y Japón, incluyendo el retiro de un embajador.
Según señala el cable, estaba claro que Maúrtua compartía la teoría conspirativa con Toledo, al menos con respecto a Japón. El 11 de noviembre el canciller le preguntó al embajador de EE.UU. si es que había oído algo de Japón sobre el caso Fujimori. Struble le dijo que el gobierno japonés le informó que no sabían nada sobre su salida del país.
-El lenguaje corporal de Maúrtua en respuesta claramente indicaba que él no compra la línea japonesa –dice el informe.
ANTES DE LOS PRIMEROS 60 DÍAS
Al momento en que se envió el cable, el 15 de noviembre de 2005, las agrupaciones de DD.HH., tanto en Perú como en el extranjero, ya habían manifestado su apoyo a las autoridades para lograr la extradición del ex presidente. Llamaban a marchar por las calles, a manifestar el repudio contra Fujimori. El gobierno se mostraba preocupado por el efecto que tendría el tema en las campañas presidenciales que se venían.
Toledo le dijo al embajador Struble que los tres principales candidatos –Lourdes Flores, Alan García y Valentín Paniagua– estaban “mirando por sobre el hombro a Fujimori”. El documento señala que ninguno de los tres había abordado el tema de frente, enfatizando en todo momento que el asunto era legal y no político.
Para las autoridades peruanas el tiempo para actuar se hacía cada vez más corto. El cable señala que funcionarios de gobierno reconocieron que el arribo de Fujimori a Chile los sorprendió con la guardia baja y que tendrían “que luchar para ensamblar una petición de extradición bien fundada para comienzos de enero de 2006”, cuando los 60 días de prisión preventiva se cumplieran.
Antonio Maldonado, el abogado estatal anti-corrupción, lideraba un grupo de 30 funcionarios de gobierno que preparaban los archivos de los 21 cargos criminales que existían contra Fujimori. Luego debían ser revisados y aprobados por Toledo y su gabinete. Aunque a esa altura ya existía la evidencia suficiente para justificar la extradición, en diciembre de 2006 Human Right Watch le solicitaría a EE.UU. la desclasificación de todos los documentos que ese gobierno tuviera en su poder y que pudieran aportar al caso (ver cable Nº 48.573). Así se podría tener la mayor cantidad de información para fortalecer la petición de Perú y favorecer una pronta respuesta positiva por parte de las autoridades chilenas. Pero al parecer, ni siquiera la administración Toledo confiaba en su equipo.
–De acuerdo a nuestras fuentes, el GOP reconoce que su actual equipo no tiene las capacidades requeridas para el trabajo y va a contratar asesoría legal privada. En Lima, las autoridades han reportado que están negociando con el respetado abogado y ex presidente del Colegio de Abogados de Lima, Jorge Avendaño, para liderar los esfuerzos del gobierno para ensamblar su solicitud de extradición –dice el cable.
Para completar el equipo, el gobierno peruano también contrató al penalista chileno Alfredo Etcheberry, quien se haría cargo del caso frente a la justicia en Santiago. El abogado recibiría una cuota fija de US$ 200.000 y, de obtener la extradición, el mismo monto como ‘bonus’.
LA RUTA A LA EXTRADICIÓN
A contrarreloj, el gobierno peruano logró pedir la extradición de Alberto Fujimori en los plazos estipulados, el 3 de enero de 2006. Según informa el cable Nº 49.210, se incluían 14 cargos criminales separados contra el ex presidente detenido en Chile, entre los que estaban el homicidio de 15 personas en Barrios Altos, la desaparición y asesinato de nueve estudiantes de la Universidad La Cantuta y el pago de US$ 15 millones a Vladimiro Montesinos “por servicios indefinidos”. El documento también pedía que Fujimori permaneciera en prisión mientras la Corte Suprema consideraba la extradición, ya que “sigue siendo un riesgo su fuga”.
Al principio fue así, pero el 18 de mayo de 2006, el entonces embajador de EE.UU. en Chile, Craig Kelly, envió el cable Nº 64.626 informando que esa misma mañana la Corte Suprema le había otorgado la libertad bajo fianza. En un fallo de cuatro votos contra uno, se consideró que la liberación del ex mandatario peruano no constituía un “peligro para la sociedad o las víctimas, ni interfiere en las materias judiciales pendientes”. Luego de seis meses detenido en la Escuela de Gendarmería, Fujimori salía libre, pero con orden de arraigo hasta que se resolviera su extradición.
Un mes después Toledo cumplió su período, dejó la presidencia y Alan García asumió el cargo en el Palacio Pizarro. El nuevo gobierno en Perú continuó con los esfuerzos para extraditar a Fujimori, que mientras esperaba en Chile la sentencia, se postulaba para las elecciones senatoriales de 2007 en Japón.
Cuando Kelly se reunió en una cena con Foxley y el presidente del Tribunal Constitucional (TC), José Luis Cea, la sentencia sobre la extradición se veía inminente. El cable Nº 100.839 señala que durante esa reunión, el 16 de marzo de 2007, Foxley se esforzó en que Cea le dijera algo sobre el fallo, pero éste le dijo que no sabía nada y que debería darse a conocer dentro de las siguientes dos semanas. La fecha era importante, pues el canciller iría a fines de mes a Tokio a firmar un tratado de libre comercio (TLC) y el fallo no podía ser más inoportuno.
“UN RETORCIJÓN DE ESTÓMAGO PARA PERÚ”
Si bien EE.UU. pareciera no haberse inmiscuido activamente en el proceso de extradición de Fujimori, los cables demuestran que monitoreó cada uno de los pasos de las partes involucradas. En el informe de marzo de 2007, el embajador Kelly asegura que el impacto interno en Chile que tendría la sentencia –a favor o en contra de la extradición– sería mínimo. De hecho, señala que “mientras un puñado de activistas de DD.HH. siguen con avidez el caso, la mayoría de los chilenos son indiferentes si es que no, de alguna forma, simpatizan con Fujimori. La verdadera pregunta es qué impacto tendrá la sentencia en las relaciones bilaterales de Chile con Perú y Japón”.
Según indica Kelly, la embajada japonesa tenía un perfil relativamente bajo en el caso, pero la entonces reciente mudanza de Fujimori a un pequeño departamento cercano a la residencia del embajador y de la sede diplomática de ese país “incrementan los temores de que pueda pedir asilo y volver a Japón”, aunque también indica que la policía (con la vigilancia de 24 horas a Fujimori) y funcionarios del gobierno se anticiparon para evitar que eso sucediera. En todo caso, Kelly señala que la extradición no debería crear ningún tipo de fricción entre las relaciones bilaterales con Japón. Pero con Perú, la situación era distinta.
Mientras que el cable señala que la decisión de la Suprema podría significar “un hipo con Japón”, en el caso de Perú dice que podría ser “un retorcijón de estómago”. A diferencia de lo que ocurría con el país asiático, para EE.UU., el impacto en la relaciones Chile-Perú “está más llena de peligros y es más difícil de medir”.
-Una decisión de extraditar podría tender a solidificar las relaciones entre (la entonces Presidenta, Michelle) Bachelet y (Alan) García, posiblemente fortaleciendo la mano y la habilidad de García para llevar adelante la cooperación comercial y militar con Chile. Algunos en Chile temen que una decisión en contra de la extradición podría debilitar a García domésticamente, fortaleciendo los rumores sobre algún tipo de acuerdo oculto entre García y los fujimoristas, o proveyendo de argumentos a Ollanta Humala” –dice el informe.
GARCÍA PARECE CÓMODO
A pesar de lo que había dicho Cea en su cena con el embajador en marzo, la sentencia de la Suprema demoró más de dos semanas en salir. Fue recién el 11 de julio de 2007 cuando la Corte falló sobre la extradición de Fujimori. Esa misma noche desde la embajada norteamericana en Lima se despachó el cable Nº 115.102, titulado: Extradición de Fujimori denegada por juez chileno.
La decisión del juez Orlando Álvarez de rechazar cada uno de los cargos presentados contra Fujimori se basó en que ninguno se había comprobado. Pero el gobierno peruano podría apelar. El cable indica que, al menos en lo privado, la administración de García pareciera estar cómoda con la decisión de la justicia chilena: un posible retorno de Fujimori a Japón podría acabar finalmente con su carrera política en Perú. Varios comentaristas políticos de ese país ya habían señalado que a García le convenía que Fujimori se quedara en Chile, ya que el bloque fujimorista en el Congreso “ha sido una confiable fuente de apoyo” para su gobierno.
Pero la comodidad no era total. El cable termina diciendo que a García le tocaría entonces lidiar con el descontento de los grupos de DD.HH. tanto con su gobierno, por haber perdido el caso, como con el gobierno chileno, por haber negado justicia a las familias víctimas de Fujimori, que había quedado bajo arresto domiciliario en Santiago.
Lo que vino ya se sabe. El gobierno peruano apeló y en setiembre de 2007 la Corte Suprema acogió la solicitud de extradición, luego de que se le acreditaran cinco cargos por corrupción y dos por crímenes de lesa humanidad. El 22 de ese mes, un día después del fallo, Alberto Fujimori viajó a enfrentar a la justicia peruana. En 2009 se confirmó su sentencia a ocho años de prisión por el delito de usurpación de funciones y abuso de autoridad (por su participación en el allanamiento de la residencia de Trinidad Becerra, ex esposa de Vladimiro Montesinos) y recibió otras dos condenas: 7 años y medio por la entrega de US$ 15 millones a Vladimiro Montesinos (según Fujimori, para evitar un golpe de Estado) y 25 años por los homicidios en La Cantuta y Barrios Altos.
Cuando en 2010 se ratificó la sentencia por 25 años contra Fujimori, su hija, la actual congresista Keiko Fujimori dijo: “Mi padre no necesita ningún indulto, él va a ser absuelto“. Ahora que Keiko está en plena competencia junto a Alejandro Toledo y Pedro Pablo Kuczynski para acceder a la presidencia de Perú, la situación de Fujimori se convirtió en parte del debate de los candidatos. Kuczynski dijo en enero pasado que de salir electo, indultaría al ex presidente en caso de que sufriera una enfermedad terminal. Toledo, el hombre que según los cables diplomáticos norteamericanos se ve a sí mismo “como el hombre que bajó el régimen de Fujimori”, señaló que lo evaluaría en su momento. Keiko ha dicho que no beneficiaría a su padre.
Tomado de Diario16
viernes, 4 de marzo de 2011
¿Si Castañeda pagó, dónde están los 15 millones?
Varios voceros de Solidaridad Nacional (SN) acusaron a Perú.21 de haber mentido, por decir que la administración de Luis Castañeda le pagó a la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) casi S/.42 millones de comisión por administrar 180 obras que costaron, en total, S/.1,285 millones.

Basándose en un comunicado de la propia OIM, aseguraron que no fueron S/.42 millones, sino S/.27 millones los que la gestión de Castañeda le pagó a ese organismo. Sin embargo, los representantes de Solidaridad están equivocados.
El 2 de noviembre de 2010, en pleno proceso de transferencia edil, el gerente de Administración de Castañeda, Igor Lara, entregó a la gerente edil, Edith Matías Muñoz, información sobre los millonarios contratos que Castañeda había suscrito con la OIM entre los años 2003 y 2010.
De esa manera, fueron los propios gerentes del exalcalde quienes señalaron que la comisión pagada, a esa fecha, era de S/.41.8 millones, lo cual fue informado a los representantes de Fuerza Social.
EL MEMORÁNDUM. En efecto, el 3 de noviembre, Edith Matías le remitió a Miguel Prialé, de Fuerza Social –actual gerente municipal–, el Memorándum Nº 220-2010-MML-GA, que un día antes le había entregado Lara. Allí detalló las obras, los montos y la comisión que le había pagado la administración Castañeda a la OIM. “En cuadro adjunto se muestra la comisión ‘overhead’ al organismo OIM de acuerdo con lo solicitado”, decía el memo.
El cuadro adjunto al memo indica que la comisión que el exalcalde Castañeda le pagó a la entidad que vela por los migrantes del mundo, entre 2003 y 2010, fue de S/.42 millones. Perú.21 consignó la semana pasada que fueron S/.43.4 millones tras actualizar el monto de las comisiones con las obras que aún están en ejecución.
El 25 de febrero, cuando Perú.21 publicó el informe sobre las millonarias comisiones a la OIM, dicho organismo le envió un informe al gerente Prialé, indicándole que “solo” había recibido S/.27 millones de la gestión de Castañeda.
Casi de inmediato, Prialé le mostró al jefe de la OIM en Perú, Domingo Sarmiento, el Memo 220-2010, pidiéndole que explique esa diferencia. Extrañamente, ese mismo día, Sarmiento renunció a su cargo.
De modo que la pregunta que se hace la actual administración municipal y que trasladará a la Contraloría es a dónde fueron a parar los S/.15 millones de diferencia entre los S/.42 millones pagados por la comuna y los S/.27 millones que la OIM dice ahora que es todo lo que recibió
Tomado de Perú.21

Basándose en un comunicado de la propia OIM, aseguraron que no fueron S/.42 millones, sino S/.27 millones los que la gestión de Castañeda le pagó a ese organismo. Sin embargo, los representantes de Solidaridad están equivocados.
El 2 de noviembre de 2010, en pleno proceso de transferencia edil, el gerente de Administración de Castañeda, Igor Lara, entregó a la gerente edil, Edith Matías Muñoz, información sobre los millonarios contratos que Castañeda había suscrito con la OIM entre los años 2003 y 2010.
De esa manera, fueron los propios gerentes del exalcalde quienes señalaron que la comisión pagada, a esa fecha, era de S/.41.8 millones, lo cual fue informado a los representantes de Fuerza Social.
EL MEMORÁNDUM. En efecto, el 3 de noviembre, Edith Matías le remitió a Miguel Prialé, de Fuerza Social –actual gerente municipal–, el Memorándum Nº 220-2010-MML-GA, que un día antes le había entregado Lara. Allí detalló las obras, los montos y la comisión que le había pagado la administración Castañeda a la OIM. “En cuadro adjunto se muestra la comisión ‘overhead’ al organismo OIM de acuerdo con lo solicitado”, decía el memo.
El cuadro adjunto al memo indica que la comisión que el exalcalde Castañeda le pagó a la entidad que vela por los migrantes del mundo, entre 2003 y 2010, fue de S/.42 millones. Perú.21 consignó la semana pasada que fueron S/.43.4 millones tras actualizar el monto de las comisiones con las obras que aún están en ejecución.
El 25 de febrero, cuando Perú.21 publicó el informe sobre las millonarias comisiones a la OIM, dicho organismo le envió un informe al gerente Prialé, indicándole que “solo” había recibido S/.27 millones de la gestión de Castañeda.
Casi de inmediato, Prialé le mostró al jefe de la OIM en Perú, Domingo Sarmiento, el Memo 220-2010, pidiéndole que explique esa diferencia. Extrañamente, ese mismo día, Sarmiento renunció a su cargo.
De modo que la pregunta que se hace la actual administración municipal y que trasladará a la Contraloría es a dónde fueron a parar los S/.15 millones de diferencia entre los S/.42 millones pagados por la comuna y los S/.27 millones que la OIM dice ahora que es todo lo que recibió
Tomado de Perú.21
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